Tres Comedias : $b Sin querer; De pequenas causas...; Los intereses creadosBenavente, Jacinto
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Tres Comedias : $b Sin querer; De pequenas causas...; Los intereses creados
Benavente, Jacinto
Comedy plays; Spanish drama; Spanish language -- Readers
CRISPÍN. Doña Sirena, mi señor os pide licencia para besaros las manos.
Tan alta señora y tan noble señor no han de entender en intrigas
impropias de su condición. Por eso, antes que él llegue a saludaros yo
he de decirlo todo. Yo sé de vuestra historia mil notables sucesos que,
referidos,[62.1] me asegurarían toda vuestra confianza... Pero fuera
impertinencia puntualizarlos. Mi amo os asegura aquí (_Entregándola un
papel_) con su firma la obligación que ha de cumpliros si de vuestra
parte sabéis cumplir lo que aquí os propone.
SIRENA. ¿Qué papel y qué obligación es ésta?... (_Leyendo el papel para
sí._) ¡Cómo! ¿Cien mil escudos de presente y otros tantos a la muerte
del señor Polichinela si llega a casarse con su hija? ¿Qué insolencia es
ésta? ¿A una dama? ¿Sabéis con quién habláis? ¿Sabéis qué casa es ésta?
CRISPÍN. Doña Sirena..., ¡excusad la indignación! No hay nadie presente
que pueda importaros. Guardad ese papel junto con otros..., y no se
hable más del asunto. Mi señor no os propone nada indecoroso ni vos
consentiríais en ello... Cuanto aquí suceda será obra de la casualidad y
del amor. Fui yo, el criado, el único que tramó estas cosas indignas.
Vos sois siempre la noble dama, mi amo el noble señor, que al
encontraros esta noche en la fiesta, hablaréis de mil cosas galantes y
delicadas, mientras vuestros convidados pasean y conversan a vuestro
alrededor, con admiraciones a la hermosura de las damas, al arte de sus
galas, a la esplendidez del agasajo, a la dulzura de la música y a la
gracia de los bailarines... ¿Y quién se atreverá a decir que no es esto
todo? ¿No es así la vida, una fiesta en que la música sirve para
disimular palabras y las palabras para disimular pensamientos? Que la
música suene incesante, que la conversación se anime con alegres risas,
que la cena esté bien servida..., es todo lo que importa a los
convidados. Y ved aquí a mi señor que llega a saludaros con toda
gentileza.
ESCENA IV
DICHOS, LEANDRO, ARLEQUÍN y el CAPITÁN, que salen por la segunda
derecha.
LEANDRO. Doña Sirena, bésoos las manos.
SIRENA. Caballero...
LEANDRO. Mi criado os habrá dicho en mi nombre cuanto yo pudiera
deciros.
CRISPÍN. Mi señor, como persona grave, es de pocas palabras. Su
admiración es muda.
ARLEQUÍN. Pero sabe admirar sabiamente.
CAPITÁN. El verdadero mérito.
ARLEQUÍN. El verdadero valor.
CAPITÁN. El arte incomparable de la poesía.
ARLEQUÍN. La noble ciencia militar.
CAPITÁN. En todo muestra su grandeza.
ARLEQUÍN. Es el más noble caballero del mundo.
CAPITÁN. Mi espada siempre estará a su servicio.
ARLEQUÍN. He de consagrar a su gloria mi mejor poema.
CRISPÍN. Basta, basta, que ofenderéis su natural modestia. Vedle cómo
quisiera ocultarse y desaparecer. Es una violeta.
SIRENA. No necesita hablar quien de este modo hace hablar a todos en su
alabanza. (_Después de un saludo y reverencia se van todos por la
primera derecha. A Colombina._) ¿Qué piensas de todo esto, Colombina?
Public-domain text, read in full here on John Shaqi.
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