Argentina, Legend and HistoryBlasco Ibáñez, Vicente
History
Argentina, Legend and History
Blasco Ibáñez, Vicente
Argentina; Argentina -- History; Spanish language -- Readers
He ahí cómo este dios o demonio numeroso parece mezclarse a la diaria
existencia de esas campañas. Sus dominios se extienden a la espesura
toda; y hasta un árbol de la flora local señala con nombre equívoco la
presencia del mito. En la descriptiva nomenclatura de las plantas
silvestres figura la _malop'taco_, "algarroba del diablo"....
III. El Kacuy
Vive en la Selva un pájaro nocturno que, al romper el silencio de las
sombras, estremece el alma con su lúgubre canto. Esa ave tiene su
historia. Y es la tragedia de su origen lo que evoca con su grito
lastimero, ayeando entre las[215] arboledas tenebrosas: ¡Turay!...
¡Turay!...[216] ¡Turay!...
En la época muy remota, dicen las tradiciones indígenas, una pareja de
hermanos (un hermano y una niña) habitaba un rancho en las selvas. Él
era bueno; ella era cruel. Amábala él como pidiéndole ventura para sus
horas huérfanas; pero ella acibaraba sus días con recalcitrante
perversidad. Desesperado, abandonaba él en ocasiones la choza,
internándose en las marañas; y ella amainaba en el aislamiento sus iras,
hilando alguna vedija en la rueca o tramando una colcha en sus telares.
Mientras vagaba por la Selva el buen hermano pensaba en la hermana, y,
perdonándola siempre, llevábale al rancho las algarrobas más gordas, los
místoles más dulces, las más sazonadas tunas. Vivían ambos de los frutos
naturales en aquel siglo de Dios. Proveyendo a su subsistencia, él traía
hoy para la casa un mikilo atrapado a garrote[217] por el estero
cercano; o bien un sábalo pescado[218] en fisga en el remanso del río;
si no un quirquincho[219] de la barranca próxima, o algún panal de
lachiguana, manando rubio néctar por los simétricos alvéolos. Palmo a
palmo conocía su monte, y, siendo cazador de tigres además, protegía la
morada. Insigne buscador de mieles, nadie tenía más despiertos ojos para
seguir a la abeja voladora que lo llevaba a su colmena: la de la
_ashpa-mishqui_[220] escondida en el suelo, en un cardón enjambrada; la
del _tiu-simi_ y la de _cayanes_ o de _queyas_ fabricada en el tronco de
los más duros árboles.... Todo esto le costaba trabajo y pequeños
dolores; pero ella en cambio mostrábase indiferente, como gozándose en
sus penas.
Public-domain text, read in full here on John Shaqi.
Reviews
Reviews
No reviews yet
Be the first to share your thoughts on this work.
Join the Discussion
Join the discussion
Sign in to leave a comment or review.
Sign InorCreate an account