Argentina, Legend and HistoryBlasco Ibáñez, Vicente
History
Argentina, Legend and History
Blasco Ibáñez, Vicente
Argentina; Argentina -- History; Spanish language -- Readers
Hallábase el general San Martín en el campamento de Mendoza. El edecán
de servicio en la[277] antesala de su tienda de campaña, entró un día en
su escritorio, anunciándole:--"Un oficial pregunta por el ciudadano don
José de San Martín."--"Hágale usted entrar."--Entró el oficial,
ratificándose en que venía a ver al ciudadano, y[278] no al general en
jefe.--"Puede usted hablar", le dijo San Martín.--"Vengo a confiarme a
usted como un hijo a su padre", balbuceó el oficial. "Soy habilitado de
mi cuerpo. Ayer recibí de la comisaría de guerra, para socorro de los
oficiales y soldados, una suma de dinero. Llevábala a su destino, cuando
entré por mi desgracia a saludar a un oficial amigo mío que se halla
enfermo. Varios compañeros estaban jugando a los naipes en su aposento.
Me invitaron a acompañarles. Al principio rehusé. Luego quise tentar la
suerte. Resolví jugar la pequeña suma que me correspondía como oficial
de la cantidad total que me fuera entregada. Como debo al sastre, a la
lavandera y a varios proveedores, no pudiendo pagar mis deudas con esa
pequeña suma, ocurrióseme que, si lograba duplicarla o triplicarla,
saldría de apuros. El caso es que la perdí. Ofuscado por el golpe,
quiero reponer la pérdida, juego de nuevo, y vuelvo a perder.... En fin,
arriesgué todo lo que llevaba, y ¡lo perdí todo!... He pasado la noche
vagando por los alrededores del campamento como un loco. Estoy
deshonrado. ¡Ruégole, señor, que se apiade de mi situación y salve mi
honor! Yo le pagaré después como pueda, aunque sea sirviéndole de
criado. ¡Lo que no quiero es que no se me ajusticie[279] como ladrón, y
llegue luego la noticia a mi pobre madre!... "El general San Martín le
contestó, después de una pausa: "Como general estaría obligado a hacerle
enjuiciar ante el consejo de guerra.... Pero usted se ha confiado a mi
lealtad y me promete enmendarse...." Y tiró una gaveta de su escritorio,
sacó en onzas de oro de su propio peculio la suma que el oficial le
pedía, y, al entregársela, le dijo: "Vaya usted y en el acto entregue
ese dinero en la caja de su cuerpo. ¡Que en su vida se vuelva a repetir
un[280] pasaje semejante!... Y, sobre todo, guarde usted en el más
profundo secreto el asunto de esta entrevista, porque si alguna vez el
general San Martín llega a saber que usted ha revelado algo de lo
ocurrido, en el acto le manda fusilar."
LAVALLE EN RÍO BAMBA
PEDRO LACASA
Public-domain text, read in full here on John Shaqi.
Reviews
Reviews
No reviews yet
Be the first to share your thoughts on this work.
Elsewhere in the archive
Join the Discussion
Join the discussion
Sign in to leave a comment or review.
Sign InorCreate an account