History of the Conquest of Mexico; vol. 4/4Prescott, William Hickling
History
History of the Conquest of Mexico; vol. 4/4
Prescott, William Hickling
Cortés, Hernán, 1485-1547; Mexico -- History -- Conquest, 1519-1540
[89] Oviedo, Hist. de las Ind., MS., lib. 33, cap. 29.--Bernal Diaz,
Hist. de la Conquista, cap. 155.--Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana,
pp. 287-289.
[90] _Ante_, vol ii. p. 312.--The _tianguez_ still continued of great
dimensions, though with faded magnificence, after the Conquest, when it
is thus noticed by Father Sahagun: “Entráron en la plaza ó Tianguez de
esta Tlaltilulco (lugar muy espacioso mucho mas de lo que ahora es), el
cual se podia llamar emporio de toda esta nueva España: al cual venian
á tratar gentes de toda esta nueva España, y aun de los Reinos á ella
contiguos, y donde se vendian y compraban todas cuantas cosas hay en
toda esta tierra, y en los Reinos de Quahtimalla y Xalisco (cosa cierto
mucho de ver), yo lo ví por muchos años morando en esta Casa del Señor
Santiago aunque ya no era tanto como antes de la Conquista.” Hist. de
Nueva-España, MS., lib. 12, cap. 37.
[91] “É yo miré dende aquella Torre, lo que teniamos ganado de la
Ciudad, que sin duda de ocho partes teniamos ganado las siete.” Rel.
Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 289.
[92] Toribio, Hist. de los Ind., MS., Parte 3, cap. 7.--The remains of
the ancient foundations may still be discerned in this quarter, while
in every other _etiam periêre ruinæ_!
[93] Bustamante, the Mexican editor of Sahagun, mentions that he has
now in his possession several of these military spoils. “Toda la
llanura del Santuario de nuestra Señora de los Ángeles y de Santiago
Tlaltilolco se ve sembrada de fragmentos de lanzas cortantes, de
macanas, y flechas de piedra obsidiana, de que usaban los Mexicanos
ó sea Chinapos, y yo he recogido no pocos que conservo en mi poder.”
Hist. de Nueva-España, lib. 12, nota 21.
[94] “Y como comenzó á arder, levantóse una llama tan alta que parecia
llegar al cielo, al espectáculo de esta quema, todos los hombres y
mugeres que se habian acogido á las tiendas que cercaban todo el
Tianguez comenzáron á llorar á voz en grito, que fué cosa de espanto
oirlos; porque quemado aquel delubro satánico luego entendiéron que
habian de ser del todo destruidos y robados.” Sahagun, Hist. de
Nueva-España, MS., lib. 12, cap. 37.
[95] Vestiges of the work are still visible, according to M. de
Humboldt, within the limits of the porch of the chapel of St. Jago.
Essai politique, tom. ii. p. 44.
[96] Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, cap. 155.--Rel. Terc. de
Cortés, ap. Lorenzana, p. 290.--Sahagun, Hist. de Nueva-España, MS.,
lib. 12, cap. 37.
[97] “Estaban los tristes, Mejicanos, hombres y mugeres, niños y
niñas, viejos y viejas, heridos y enfermos, en un lugar bien estrecho,
y bien apretados los unos con los otros, y con grandísima falta de
bastimentos, y al calor del Sol, y al frio de la noche, y cada hora
esperando la muerte.” Sahagun, Hist. de Nueva-España, MS., lib. 12,
cap. 39.
[98] Torquemada had the anecdote from a nephew of one of the Indian
matrons, then a very old man himself. Monarch. Ind., lib. 4, cap. 102.
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