The Coronado Expedition, 1540-1542.: Excerpted from the Fourteenth Annual Report of the Bureau of Ethnology to the Secretary of the Smithsonian Institution, 1892-1893, Part 1.Winship, George Parker
History
The Coronado Expedition, 1540-1542.: Excerpted from the Fourteenth Annual Report of the Bureau of Ethnology to the Secretary of the Smithsonian Institution, 1892-1893, Part 1.
Winship, George Parker
Coronado, Francisco Vásquez de, 1510-1554; Southwest, New -- Description and travel
pues querer contar la façion de los toros tambien es de admirar que
ningun cauallo ubo a los principios que los biese de cara que no
huyese de su bista porque ellos tienen el rrostro ancho y corto de
ojo a ojo dos palmos de frente los ojos salidos por el lado que yendo
huyendo ben a quien los sigue tienen barbas como cabrones muy grandes
quando huyen lleuan la cabeca baxa la barba arrastrando por el suelo
del medio cuerpo para atras son señidos el pelo muy merino como de
ouejas muy finas y de la sinta para adelante el pelo muy largo de
faicion de leon raspante y una grã corcoba mayor que de camello los
cuernos cortos y gordos que se descubren poco por cima del pelo
mudan el pelo de medio cuerpo atras por mayo en un bellon y quedan
perfectos leones para mudarse arrimã a algunos arboles pequeños que
ay en algunas barranquillas y alli se rrefriegan hasta que dexan el
bellon como la culebra el pelejo tienen la cola corta y un pequeño
y sopo a el cabo lleuan la quando corren alta a manera de alacrã es
cosa de ber que quando son beçerricos son bermejos y de la manera de
los nuestros y con el tiempo y la edad se mudan en color y faiçion.
ay otra cosa que todos los toros que se mataron tenian a la oreja
isquierda hendida teniendolas sanas quando chiquitos este fue un
secreto que no se pudo alcançar la causa de ello de la lana segun la
finesa se harian buenos paños aunque no de colores por ser ella de
color de buriel.
otra cosa es de notar que andan los toros sin bacas en tanto numero
que no ay quien los pueda numerar y tam apartados de las uacas que
desde donde començamos a ber toros jasta adonde començamos a ber
uacas auia mas de quarenta leguas y la tierra adonde andaban era tan
llana y esconbrada que por do quiera que los mirasen se bia el cielo
por entre las piernas de suerte que si estaban algo lejos pareçian
escombrados pinos que juntaban las copas por lo alto y si un solo
toro estaba pareçia quatro pinos y por serca que estubiese no se
podia mirando por encima ber tierra de la otra parte causaba todo
esto ser la tierra tam redonda que do quiera que un hombre se ponia
pareçia que estaba en la cumbre y uia el çielo a el rededor de si a
tiro de ballesta y por poca cosa que se le ponia delante le quitaba
la uista de la tierra.
otras cosas se bieron que por no ser de tanta calidad no las escribo
ni hago de ellas minçion aunque no parece es de callar el tener como
tienen en beneraçion en algunas partes de los poblados de altos la
señal de la cruz por que en acuco en una fuente que estaba en lo
llano tenian una cruz de dos palmos de alto de gordor de un dedo
hecha de palo con su peña de una uara de quadro y muchos palitos
adornados de plumas a el rededor y muchas flores secas desmenuçadas.
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