Tres Comedias : $b Sin querer; De pequenas causas...; Los intereses creadosBenavente, Jacinto
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Tres Comedias : $b Sin querer; De pequenas causas...; Los intereses creados
Benavente, Jacinto
Comedy plays; Spanish drama; Spanish language -- Readers
SIRENA. Ya veis a lo que me expongo. A tantas lenguas maldicientes. ¡Yo
en casa de un caballero, joven, apuesto!...
CRISPÍN. Mi señor sabría hacer callar a los maldicientes si alguno se
atreviera a poner sospecha en vuestra fama.
SIRENA. ¿Tu señor? No me fío. ¡Los hombres son tan jactanciosos! Pero en
nada reparo por serviros. ¿Qué me decís, señor, que anoche quisieron
daros muerte? No se habla de otra cosa... ¡Y Silvia! ¡Pobre niña!
¡Cuánto os ama! ¡Quisiera saber qué hicisteis para enamorarla de ese
modo!
CRISPÍN. Mi señor sabe que todo lo debe a vuestra amistad.
SIRENA. No diré yo que no me deba mucho..., que siempre hablé de él como
yo no debía, sin conocerle lo bastante... A mucho me atreví por amor
vuestro. Si ahora faltarais a vuestras promesas...
CRISPÍN. ¿Dudáis de mi señor? ¿No tenéis cédula firmada de su mano?...
SIRENA. ¡Buena mano y buen nombre! ¿Pensáis que todos no nos conocemos?
Yo sé confiar y sé que el señor Leandro cumplirá como debe. Pero si
vierais que hoy es un día aciago para mí, y por lograr hoy una mitad de
lo que se me ha ofrecido perdería gustosa la otra mitad...
CRISPÍN. ¿Hoy decís?
SIRENA. ¡Día de tribulaciones! Para que nada falte, veinte años hace hoy
también que perdí a mi segundo marido, que fue el primero, el único amor
de mi vida.
CRISPÍN. Dicho sea en elogio del primero.
SIRENA. El primero me fue impuesto por mi padre. Yo no le amaba, y a
pesar de ello supe serle fiel.
CRISPÍN. ¿Qué no sabréis vos, doña Sirena?
SIRENA. Pero dejemos los recuerdos, que todo lo entristecen. Hablemos de
esperanzas. ¿Sabéis que Silvia quiso venir conmigo?
LEANDRO. ¿Aquí, a esta casa?
SIRENA. ¿Qué os parece? ¿Qué diría el señor Polichinela? ¡Con toda la
ciudad soliviantada contra él, fuerza le sería casaros!
LEANDRO. No, no; impedidla que venga.
CRISPÍN. ¡Chits! Comprenderéis que mi señor no dice lo que siente.
SIRENA. Lo comprendo... ¿Qué no daría él por ver a Silvia a su lado,
para no separarse nunca de ella?
CRISPÍN. ¿Qué daría? ¡No lo sabéis!
SIRENA. Por eso lo pregunto.
CRISPÍN. ¡Ah, doña Sirena!... Si mi señor es hoy esposo de Silvia, hoy
mismo cumplirá lo que os prometió.
SIRENA. ¿Y si no lo fuera?
CRISPÍN. Entonces... lo habréis perdido todo. Ved lo que os conviene.
LEANDRO. ¡Calla, Crispín! ¡Basta! No puedo consentir que mi amor se
trate como mercancía. Salid, doña Sirena; decid a Silvia que vuelva a
casa de su padre, que no venga aquí en modo alguno, que me olvide para
siempre, que yo he de huir donde no vuelva a saber de mi nombre... ¡Mi
nombre! ¿Tengo yo nombre acaso?
CRISPÍN. ¿No callarás?
Public-domain text, read in full here on John Shaqi.
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