Argentina, Legend and HistoryBlasco Ibáñez, Vicente
History
Argentina, Legend and History
Blasco Ibáñez, Vicente
Argentina; Argentina -- History; Spanish language -- Readers
El otro componente de la revolución argentina lo suministra el pueblo
ignorante e ineducado, aunque celoso como pocos de su independencia
personal. A despecho del papel pasivo que con la mejor intención se
pretendía hacerle desempeñar[512] en el drama, ese pueblo fué el
verdadero protagonista. Adivinó que llegaba el momento histórico de
actuar y actuó, obrando según sus fieros y primitivos impulsos,
exteriorizando los cuales[513] comenzaba en realidad su larga
auto-educación política. La repugnante arena de las luchas fratricidas
en que se debaten sus crudos intereses, ha sido en realidad la escuela
de la democracia en Sud-América. Los caudillos locales que las turbas
exaltaron, son el exponente y la expresión de las sordas voluntades
colectivas. Aunque figuras menores[514] de la historia, siniestras a
veces, no por eso son indignas del estudio del sociólogo.
[Illustration: ERNESTO NELSON]
El factor idealista de la revolución y de la organización nacional tiene
su campo privativo de acción en la obra legislativa y de pensamiento; el
otro en la acción concreta y visible de la negra anarquía y la
sangrienta dictadura. Del choque de ambas corrientes, de su
compenetración gradual, resulta la fisonomía política actual de la
República Argentina, país donde el conflicto entre ambas formas de
acción ha durado menos que en los otros, muchos de los cuales son
todavía mundos políticos en formación, habiendo algunos[515] en los que
el orden y el equilibrio aun no han aparecido. No sólo ha salvado la
Argentina la época ígnea de las revoluciones, sino que su ambiente
social permite ya que prospere en él la forma más delicada de la
democracia, o sea el voto[516] secreto, cuyo advenimiento en las
prácticas políticas de la gran república del sur tiene un significativo
valor filosófico, como prenda de concordia y de colaboración entre las
luces de la cultura y los instintos populares a cuyas inspiraciones esa
ley entregó con plena confianza sus[517] destinos futuros. En la
fisonomía actual del país los dos elementos de la evolución social han
dejado impresa su huella. El espíritu democrático, ya madurado,
coexiste con un pronunciado idealismo, un respeto casi religioso por la
cultura, que ha llevado a las legislaturas y a las mansiones
presidenciales hombres de pensamiento más bien que obreros de acción
práctica, con decidida ventaja a veces para la exaltación del ideal
político, si bien con alguna desventaja para la acción concreta
inmediata. La constante calificación de cultura que ha servido de
principal requisito al ejercicio del poder, ha impedido que éste caiga
en manos mercenarias o bajo el dominio de inteligencias sin cultura que
degradasen su función[518] social. Por eso ha sido motivo de sorpresa
para los observadores inadvertidos el encontrar en las repúblicas
latinas gobiernos no tan representativos como pudiera esperarse de la
general falta de cultura de las masas. Los prestigios del mando, con su
Public-domain text, read in full here on John Shaqi.
Reviews
Reviews
No reviews yet
Be the first to share your thoughts on this work.
Elsewhere in the archive
Join the Discussion
Join the discussion
Sign in to leave a comment or review.
Sign InorCreate an account