Argentina, Legend and HistoryBlasco Ibáñez, Vicente
History
Argentina, Legend and History
Blasco Ibáñez, Vicente
Argentina; Argentina -- History; Spanish language -- Readers
montura ennegrecida ya, y casi inutilizada por el uso. ¡Había encontrado
el rastro de su raptor después de casi dos años! El año 1830, un reo
condenado a muerte se había escapado de la cárcel. Calíbar fue encargado
de buscarlo. El infeliz, previendo que sería rastreado, había tomado
todas las precauciones que la imagen del cadalso le sugirió.
¡Precauciones inútiles! Acaso sólo sirvieron para perderle; porque,
comprometido Calíbar en su reputación, el amor propio ofendido le hizo
desempeñar con calor una tarea que perdía a un hombre, pero que probaba
su maravillosa vista. El prófugo aprovechaba todas las desigualdades del
suelo para no dejar huellas; cuadras enteras había marchado pisando con
la punta del pie; trepábase en seguida a las murallas bajas, cruzaba un
sitio, y volvía para atrás. Calíbar lo seguía sin perder la pista; si le
sucedía momentáneamente extraviarse,[101] al hallarla de nuevo
exclamaba: "¡Dónde[102] te _mi-as-dir_!" Al fin llegó a una acequia de
agua en los suburbios, cuya corriente había seguido aquél para burlar al
rastreador.... ¡Inútil! Calíbar iba por las orillas, sin inquietud, sin
vacilar. Al fin se detiene, examina unas hierbas,[103] y dice: "Por aquí
ha salido; no hay rastros, pero estas gotas de agua en los pastos lo
indican." Entra en una viña; Calíbar reconoció las tapias que la
rodeaban, y dijo: "Adentro está." La partida de soldados se cansó de
buscar, y volvió a dar cuenta de la inutilidad de las pesquisas. "No ha
salido", fué la breve respuesta que sin moverse, sin proceder a nuevo
examen, dió el rastreador. No había salido en efecto, y al día
siguiente fué ejecutado. En 1830 algunos reos políticos intentaban una
evasión: todo estaba preparado, los auxiliares de afuera prevenidos; en
el momento de efectuarla, uno dijo: "¿Y Calíbar?--¡Cierto!--contestaron
los otros anonadados, aterrados,--¡Calíbar!"
Sus familias pudieron conseguir de Calíbar que estuviese enfermo cuatro
días contados desde la evasión, y así pudo efectuarse sin inconveniente.
¿Qué misterio es éste del rastreador? ¿Qué poder microscópico se
desenvuelve en el órgano de la vista de estos hombres? ¡Cuán sublime
criatura es la que Dios hizo a su imagen y semejanza!
El Baquiano
Después del rastreador, viene el _baquiano_, personaje[104] eminente y
que tiene en sus manos la suerte de los particulares y la de las
provincias. El baquiano es un gaucho grave y reservado, que conoce a
palmo veinte mil leguas cuadradas de llanuras, bosques y montañas. Es el
topógrafo más completo; es el único mapa que lleva un general para
dirigir los movimientos de su campaña. El baquiano va siempre a su lado.
Modesto y reservado como una tapia, está en todos los secretos de la
campaña; la suerte del ejército, el éxito de una batalla, la conquista
de una provincia, todo depende de él.
Public-domain text, read in full here on John Shaqi.
Reviews
Reviews
No reviews yet
Be the first to share your thoughts on this work.
Join the Discussion
Join the discussion
Sign in to leave a comment or review.
Sign InorCreate an account